Le voyeur
Por: Omar Mesones
Si no miras, no tocas.Y si no vas a tocar, ¿para qué me miras? Me mudé al Christoforo en junio de 1994, un edificio viejo y oscuro, con gruesos marcos de madera frente a las puertas y escaleras de granito blanco con elegantes pasamanos de caoba oscuro. Los portones del ascensor, que permanecía la mayor […]