ASCENSO
Antes de bajarme del bus, vi a mamá en la esquina. De ser una mota parduzca rodeada de árboles llorones, estática en la comisura del cerro miserable de bloque y cemento atrás, llegó a mí, sin mover un pelo, con esa mirada clavada e impávida.
Antropólogo (UCV). Publicación en la revista mexicana Minificción (2016). Mención especial en el XI edición del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores (2017). Mención honorífica en el Segundo Premio de Cuento Santiago Anzola Omaña (2017). Mención especial en el XVIII Premio Anual Transgenérico (2019). Publicación en “De grillos, sueños, hogares y combates. Cinco años del Premio de Cuento Santiago Anzola Omaña”. Recopilación 2016-2020. Ediciones Palíndromus (2020). IV edición de Brevelectric con el cuento “El lienzo de Wittgenstein” (2021). Publicación del cuento “El Centinela” en el webzine Sello Cultural (2022).
Antes de bajarme del bus, vi a mamá en la esquina. De ser una mota parduzca rodeada de árboles llorones, estática en la comisura del cerro miserable de bloque y cemento atrás, llegó a mí, sin mover un pelo, con esa mirada clavada e impávida.
Mi nombre es Nígelher, con la i acentuada y una inflexión como si la jalaran con una cabulla, la cual la hace parecer doble, multiplicarse, o así es como lo pronuncia mamá en ataques de arrechera, hasta que le dije que ahora me llamaba Hene. No prestó mucha atención y siguió nombrándome a su antojo […]
Les contaré, a la manera que pueda, como fue que dejé de sonreír por un lapso. Estaba en tercer grado de primaria. Fui al colegio “Juan Bautista” como mis amigos Osorio, Márquez y Gaitán, los cuales todavía frecuento en el bar de la esquina. Esos días colegiales eran felices. No había dicha mayor que ir […]
Tenía un problema con las manos. No me salían tan bien como quería. Con las de mamá pasaba lo mismo: aquí está cocinando asado, aunque parece un pollo o un pavo lo que mete en el horno. Tampoco su nariz está tan lograda; se ve achatada, como hueca, con dos grandes fosas como túneles. No […]
Esa boda de Lucinda y Matías fue el evento del barrio. Mira la foto, dice Griselda, mira la sonrisa de ella, tan bella con su vestido blanco y los pelos ensortijados, un afro pardo con destellos dorados, los ojitos hecho agua, y él con su copete prieto y los ojos clavados en la cámara y […]
Siempre Ed comenzaba su soliloquio con el chiste del Mamut. Digo “soliloquio” porque, a pesar de estar rodeado de los vecinos de confianza, Michael y Joan, pareja desde los quince años y vecinos de Ed y Fiona desde los veintitrés, además de estar acompañado por sus hijos, Claudia y Efe Efe el buen Ed solo […]
No sé si mamá tenía razón al decir con ligera amargura que el tedio era la enfermedad de mi generación. Su agudeza salió una tarde mientras hacía una ensalada y me veía bajar y subir las escaleras, entrar y salir de casa, dubitativa, pensando si visitaba a Carlina, mi amiga de la infancia, hasta […]